La OIT y la OCDE llaman a aprovechar la contribución de los migrantes a fin de fomentar la transformación económica

La OIT y la OCDE llaman a aprovechar la contribución de los migrantes a fin de fomentar la transformación económica

Un nuevo informe muestra que las percepciones negativas de los migrantes con frecuencia son injustificadas ya que su impacto sobre los mercados laborales, el crecimiento económico y las finanzas públicas en los países en desarrollo en general es positivo, aunque relativamente limitado.

PARÍS (OIT/OCDE Noticias) – Los países en desarrollo, que albergan más de una tercera parte de los migrantes internacionales, deben hacer más para maximizar el impacto económico de la migración, señalan el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un informe conjunto presentado hoy en París.

La percepción de que los migrantes generan más gastos que beneficios está muy difundida, pero raramente se basa en evidencias empíricas.  El informe “De qué manera los migrantes contribuyen a las economías de los países en desarrollo ” muestra que las percepciones negativas con frecuencia son injustificadas. El informe señala que los migrantes no constituyen una carga para las economías de los países de destino.  Su impacto sobre los mercados laborales, el crecimiento económico y las finanzas públicas con frecuencia es positivo aunque relativamente limitado.

“Hemos observado que el impacto limitado de los migrantes puede deberse a que gran parte de los países no han aprovechado suficientemente las competencias y experiencia que los migrantes pueden aportar. Las políticas públicas pueden desempeñar un papel crucial para mejorar la contribución de los migrantes al desarrollo de los países de destino”, declaró el Secretario General Adjunto de la OCDE, Masamichi Kono, durante la presentación del informe en la conferencia conjunta del Centro de Desarrollo de la OCDE y la OIT.

Al combinar métodos cuantitativos y cualitativos, el informe “De qué manera los migrantes contribuyen a las economías de los países en desarrollo” analiza empíricamente el impacto de la presencia de los migrantes en diez economías: Argentina, Costa Rica, Costa de Marfil, República Dominicana, Ghana, Kirguistán, Nepal, Ruanda, Sudáfrica y Tailandia.

Según las conclusiones, en la mayoría de los países estudiados los migrantes ostentan tasas de empleo y de participación en la fuerza de trabajo superiores a las de los trabajadores nativos. Sin embargo, la calidad de los empleos que los migrantes ocupan sigue siendo motivo de preocupación, ya que con frecuencia ellos experimentan déficits de trabajo decente. El estudio también evalúa si la presencia de los trabajadores de origen extranjero beneficia o perjudica las oportunidades de empleo para los trabajadores nacidos en el país: si bien los resultados son variables y están íntimamente relacionados con el contexto, el informe muestra que el impacto económico general de la migración es mínimo.

La contribución estimada de los migrantes al Producto Interno Bruto (PIB) varía de cerca de 1 por ciento en Ghana hasta 19 por ciento en la Costa de Marfil, con un promedio de 7 por ciento en los diez países estudiados. La contribución de los migrantes al valor añadido supera la proporción de su población con empleo en cinco países: Costa de Marfil, República Dominicana, Kirguistán, Nepal y Ruanda. En los países donde esto no sucede, las diferencias son pequeñas. En general, es poco probable que la migración tenga un efecto negativo sobre el PIB per cápita.

El análisis de cómo los migrantes afectan el balance fiscal y la calidad de los servicios públicos en los países en desarrollo muestra que los migrantes contribuyen a aumentar los ingresos públicos totales. Sin embargo, este incremento puede no ser siempre suficiente para compensar el gasto público que generan. Este es el caso de dos países Kirguistán y Nepal, donde el déficit es inferior al uno por ciento del PIB. En los otros países estudiados, el impacto fiscal neto directo de los migrantes es positivo pero inferior al uno por ciento del PIB. En general, la contribución fiscal neta de los migrantes tiende a ser positiva pero limitada.

“Todos los países pueden maximizar el impacto positivo de la migración al adoptar políticas coherentes dirigidas a gestionar mejor la migración y a integrar a los migrantes de manera que ellos puedan invertir legalmente y contribuir a la economía donde viven y trabajan y a la vez estar protegidos y tener un vida plena”, declaró Manuela Tomei, Directora del Departamento de Condiciones de Trabajo e Igualdad de la OIT.

El informe describe cinco prioridades políticas para los países de migración a fin de mejorar aún más la contribución de los migrantes a sus economías:

  • Adaptar las políticas de migración a las necesidades del mercado laboral al facilitar el ingreso y ofrecer un número mayor de caminos legales a los migrantes laborales para acceder al empleo, de manera de incrementar el porcentaje de migrantes en situación regular y empleo formal. Vigilar atentamente los indicadores del mercado de trabajo además de desarrollar mecanismos de consulta, en particular con el sector privado, puede apoyar aún más los sistemas de gestión de la migración.
  • Aprovechar el impacto de la migración sobre la economía. Los países de destino podrían considerar la adopción de políticas públicas dirigidas a fomentar la empleabilidad de los migrantes, estimular sus inversiones eliminado los obstáculos a la inversión y a la creación de empresas, y maximizar la contribución fiscal de los migrantes mediante el apoyo al crecimiento del sector formal o la expansión de la base imponible y el pago de las contribuciones para el sector informal.
  • Proteger los derechos de los migrantes y luchar contra la discriminación. Las autoridades públicas, así como las organizaciones de empleadores y de trabajadores, en los países de destino deberían dar prioridad a la protección de los derechos de los trabajadores y a la prevención de cualquier forma de discriminación y racismo.
  • Invertir en la integración de los migrantes. Las medidas políticas deberían ser puestas en práctica desde el momento en que los migrantes llegan, en particular con el apoyo activo de las autoridades locales a fin de favorecer la cohesión social.
  • Supervisar mejor el impacto económico de la migración. Es importante que los países en desarrollo inviertan en mejorar la recopilación de datos relativos a la migración, así como en el análisis del impacto potencial de la migración sobre la economía.

Para solicitar una copia del informe o planificar entrevistas, por favor, póngase en contacto con Bochra Kriout, (bochra.kriout@oecd.org ; T: +33(0)14524-8296) del Centro de Desarrollo de la OCDE y Hans von Rohland (rohland@ilo.org ); T: +4122/799-7916 de la OIT.


El informe y la conferencia que tiene lugar hoy son el resultado de un proyecto conjunto de la Organización Internacional del Trabajo y el Centro de Desarrollo de la OCDE de cuatro años de duración (2014-2018) sobre la Evaluación de la contribución económica de la migración laboral a los países en desarrollo, en tanto que países de destino , cofinanciado por la Unión Europea. 

Fuente: http://www.ilo.org/

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