La ergonomía, el elemento clave en la búsqueda de la excelencia en la fabricación

Cuestiones como la necesidad de incrementar nuestra capacidad productiva y la necesidad de ser más competitivos unido a un progresivo envejecimiento de nuestra población laboral, determinan la necesaria reflexión sobre cómo mantener la capacidad laboral de nuestra gente y prevenir cualquier enfermedad crónica, especialmente de carácter musculoesquelético, más allá de otros riesgos vinculados a carga mental y otros factores psicosociales.

La innovación y la búsqueda de procesos más limpios (“Lean”) y de una mejora en la calidad, están siendo la línea principal o piedra angular a la hora de afrontar estos retos. A la vista de los modelos de implementación que se exhiben y de los riesgos potenciales que se prevén, hay profesionales que entendemos que esto no es suficiente.

Capitales inversor y humano

Capital inversor y capital humano son elementos hoy por hoy imprescindibles e inseparables en cualquier planteamiento o modelo productivo. Pero mientras que para la inversión o capital tecnológico resultante de esa interacción tenemos una estructura de análisis, seguimiento y soporte, no siempre se puede encontrar ésta para el capital humano en la empresa, de lo cual se deduce los pocos recursos que en muchos casos se destinan a lo que sería uno de los principales activos de la empresa.

Se entiende como premisa principal que las condiciones de trabajo y la gestión del capital humano son unos de los aspectos más significativos del patrimonio y del potencial de cualquier empresa. En línea con ello, debemos considerar por tanto que, dada la necesidad e influencia de las personas en el proceso productivo, más allá de otras consideraciones morales, sería deseable al menos que el mismo nivel de esmero y exquisitez que se tiene y se requiere con respecto a la implantación de medios de producción, seguimiento, mantenimiento y gestión, lo deberíamos tener también para con nuestros trabajadores.

Es dentro de este reto y a la vez requisito básico, donde nos vamos a centrar en las reflexiones y consideraciones técnicas que contiene este artículo. Como elemento guía y referencia vamos a utilizar una herramienta que interacciona con todos ellos y puede convertirse en nexo y elemento potenciador. La propuesta y respuesta que planteo está en la Ergonomía.

Valor añadido

La Ergonomía es la disciplina que puede dar valor añadido al conjunto de este proyecto por la capacidad de dar respuesta a estos problemas y por ser elemento integrador y potenciador de otras que la alimentan, como son la Seguridad, la Higiene y la Salud Laboral. Siempre ha estado presente, tiene un pasado más allá de la Revolución Industrial del siglo XIX, pero ahora más que nunca deberá estarlo. Su base empírica y la implementación de la misma nos puede aportar datos y criterios para modificar instalaciones, maquinarias, equipos, herramientas y dispositivos en general, así como la tecnología y los procesos para adaptar mejor el trabajo al hombre. Bajo esa base, está claro que debemos considerarla como elemento clave en la consecución de los nuevos retos que se le presentan a nuestra sociedad y a nuestra industria.

Fuente: http://www.seguridad-laboral.es/

Un nuevo informe destaca las oportunidades y los desafíos del teletrabajo

“Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar”

Nuevo informe de OIT-Eurofound analiza cómo el uso de las modernas tecnologías de la comunicación facilita el equilibrio entre el trabajo y la vida privada pero, al mismo tiempo, borra la frontera entre el trabajo y la vida personal.

GINEBRA / BRUSELAS (OIT Noticias) – El aumento del uso de las tecnologías digitales, como los teléfonos inteligentes, las tabletas y las computadoras personales para trabajar desde casa o en cualquier lugar, está transformando rápidamente el modelo de trabajo tradicional. Puede mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal, reducir el tiempo de desplazamiento al lugar de trabajo y aumentar la productividad, pero también puede dar lugar a jornadas laborales más largas, mayor intensidad de trabajo e interferencia entre el trabajo y el hogar, según un nuevo informe conjunto OIT-Eurofound, publicado hoy.

El nuevo informe Working anytime, anywhere: The effects on the world of work  (Trabajar en cualquier momento y en cualquier lugar: consecuencias en el ámbito laboral) sintetiza una investigación realizada por ambas organizaciones en 15 países, incluyendo a diez países de la Unión Europea (Alemania, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido) así como Argentina, Brasil, Estados Unidos, India y Japón. El estudio identifica diversos tipos de empleados que usan las nuevas tecnologías para trabajar fuera de los locales de la empresa, como los teletrabajadores que trabajan regularmente en su casa, trabajadores que ocasionalmente realizan teletrabajo, el trabajo móvil (T/TICM).

El informe señala un número positivo de efectos del trabajo T/TICM, entre ellos una mayor autonomía sobre el horario de trabajo que permite organizar la jornada laboral con más flexibilidad, un menor tiempo de desplazamiento al lugar de trabajo que mejora el equilibrio entre la vida laboral y personal, y una mayor productividad. También identifica diversas desventajas como la tendencia a trabajar más horas, y una superposición entre el trabajo remunerado y la vida personal, lo cual puede generar niveles de estrés más altos. El informe establece una distinción clara entre los teletrabajadores que trabajan en su casa – quienes parecen conciliar mejor la vida laboral y personal – y los trabajadores ‘muy móviles’ quienes están más expuestos a efectos negativos sobre su salud y bienestar.

“Este informe muestra que el uso de las tecnologías de la comunicación modernas contribuye a conciliar mejor la vida profesional y personal pero, al mismo tiempo, también confunde los límites entre el trabajo y la vida personal, en función del lugar de trabajo y las características de las diferentes ocupaciones,” declaró Jon Messenger de la OIT, coautor del informe.

El informe ofrece recomendaciones para abordar esta disparidad, como la promoción del teletrabajo formal a tiempo parcial para ayudar a los teletrabajadores a mantener el vínculo con sus compañeros de trabajo y a mejorar el bienestar de los trabajadores en general, restringiendo al mismo tiempo el trabajo informal y suplementario T / ICTM.

“Es particularmente importante abordar la cuestión del trabajo adicional realizado gracias a las tecnologías de la comunicación modernas, por ejemplo el trabajo adicional desde el hogar, el cual puede ser considerado como horas extras no remuneradas, y también garantizar que sean respetados períodos mínimos de descanso, a fin de evitar los efectos negativos sobre la salud y el bienestar de los trabajadores,” declaró Oscar Vargas de Eurofound. Por el momento, sólo la UE cuenta con un marco general para adaptar el cambio digital al teletrabajo: el Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo. No obstante, la mayoría de las iniciativas existentes están relacionadas con el teletrabajo formal desde el hogar, mientras que los problemas parecen ser más recurrentes con el trabajo T/TICM informal y adicional.

Conforme el teletrabajo adquiere mayor importancia, así mismo hay una creciente necesidad de desconectarse para separar el trabajo remunerado de la vida personal, por ejemplo, Francia y Alemania ya han comenzado a considerar acuerdos a nivel de empresa y a analizar la legislación nueva y existente. En el futuro, esto puede dar lugar a medidas concretas para hacer que la vida laboral sea menos invasiva, como apagar los servidores fuera del horario de trabajo a fin de prevenir que lleguen correos electrónicos durante los períodos de descanso y las vacaciones, lo cual ya es practicado en algunas empresas.

La incidencia de T/TICM varía considerablemente en la ocupación, el sector y la frecuencia con la cual los empleados realizan este tipo de trabajo desde 2 por ciento hasta 40 por ciento de los empleados, según el país. En los 28 países de la UE, un promedio de alrededor de 17 por ciento de los empleados realizan T/TICM. En la mayoría de los países, una proporción mayor de trabajadores realiza T/TICM de forma ocasional más que regular.

Fuente: http://www.ilo.org/

Nuevas estrategias para reducir la informalidad en el trabajo doméstico

Un nuevo informe de la OIT recomienda una combinación de incentivos y el cumplimiento de las normas a fin de disminuir la informalidad en el trabajo doméstico.

INEBRA (OIT Noticias) – A pesar de los esfuerzos desplegados, el trabajo doméstico sigue siendo uno de los sectores con los niveles más altos de empleo informal, según el nuevo estudio de la OIT “Formalizing Domestic Work ” (Formalizando el trabajo doméstico).

“El persistente alto nivel de trabajo informal entre los trabajadores domésticos se debe a tres factores principales”, explicó Claire Hobden, especialista en trabajo doméstico de la OIT.

“El empleo doméstico tiene lugar en la esfera privada: el hogar. De manera que ésta puede ser confusa o deformada por las normas sociales. La familia empleadora y los trabajadores con frecuencia desconocen sus respectivos derechos y responsabilidades, y pueden percibir que los acuerdos formales son costosos y complicados. El bajo nivel de participación y de representación en el sector significan que los hogares y los trabajadores a veces no cuentan con los medios para influenciar en las políticas.”

El estudio sugiere, además, que el trabajo doméstico debería seguir creciendo, aunque es difícil dar cifras exactas.

“Numerosos países se enfrentan ante una posible crisis del cuidado de las personas. Esto, debido al envejecimiento de la población y al incremento de la participación laboral de las mujeres. Por ello, las familias recurren cada vez más a los trabajadores domésticos para que cuiden de sus hogares, hijos y familiares ancianos. Las políticas dirigidas a formalizar el trabajo doméstico pueden contribuir a la creación de un número suficiente de empleos decentes en el sector, así como una fuerza de trabajo capacitada para ofrecer servicios de calidad. A falta de este tipo de políticas, es probable que persista la informalidad en el trabajo doméstico”, declaró Claire Hobden.

El estudio, a fin de reducir el nivel de informalidad del trabajo doméstico, presenta prácticas y enfoques políticos de diversos países provenientes de todas las regiones del mundo que han mejorado o empeorado la situación.
Enfoques que combinan incentivos y medidas de conformidad

Al basarse en experiencias nacionales de todo el mundo, los autores recomiendan diferentes medidas que pueden ser adoptadas por los gobiernos, las organizaciones de empleadores y de trabajadores a fin de reducir los altos niveles de informalidad entre los trabajadores domésticos:
Incentivar a los hogares a establecer contratos de trabajo formales simplificando los procedimientos de registro, poniendo a disposición del público contratos estándar y modelos de pago de los salarios.
Promover la formalización al bajar el costo de los servicios domésticos para los hogares, incluso a través de incentivos fiscales e inversiones públicas.
Extender la seguridad social a los trabajadores domésticos que antes estaban excluidos.
Promover la profesionalización del trabajo doméstico gracias a la formación profesional y a escalas salariales de acuerdo con las certificaciones y la experiencia.
Realizar campañas de sensibilización que difundan los derechos y las responsabilidades de los trabajadores y de los empleadores.
Favorecer la participación y la representación de los trabajadores domésticos y de sus empleadores, a fin de llegar a acuerdos de diálogo social y de negociación colectiva.
A través del sistema de servicio de bonos abrir un camino prometedor para combinar diferentes enfoques hacia la formalización.
En fin, el estudio expone de qué manera los trabajadores domésticos se beneficiarían de la Recomendación sobre la transición de la economía informal a la economía formal, 2015 (núm. 204) , que reconoce que la economía informal se caracteriza por graves déficits de trabajo decente, sobre todo entre ciertos grupos vulnerables o determinadas profesiones, incluyendo el trabajo doméstico.

“La adopción de medidas dirigidas a promover el empleo formal para los trabajadores domésticos puede contribuir de manera significativa al logro del Objetivo 8 de Desarrollo Sostenible sobre la promoción de un crecimiento económico inclusivo y sostenible, el pleno empleo y el trabajo decente para todos. Esto significa que ningún trabajador debe ser dejado atrás. La formalización del trabajo doméstico es, por lo tanto, un medio esencial para garantizar a realización de este objetivo”, concluyó Philippe Marcadent, Jefe del Servicio INWORK de la OIT que produjo este informe.

Fuente: http://www.ilo.org/

Postura Adecuada para Trabajar frente al ordenador

Hoy dí­a pasamos mucho tiempo delante del ordenador lo que produce habitualmente dolores y fatiga. Además el uso extendido de los ordenadores portátiles aumenta el riesgo de derivar en algún tipo de lesión ya que su tamaño hace que muchas veces adoptemos posturas imposibles.

Hoy veremos con precisión la manera en que hemos de colocarnos frente al ordenador para evitar someter a nuestro cuerpo a sobre esfuerzos.

Los sí­ntomas más habituales que aparecen en el dí­a a dí­a de trabajo con el ordenador son el dolor en el cuello y las extremidades superiores, y los trastornos en la visión. Muchas veces puedes asociar estas molestias a la fatiga por haber pasado varias horas frente al ordenador, pero lo cierto es que si no prestamos suficiente atención a estas molestias y estas persisten podemos padecer lo que se llama sí­ndrome de sobreesfuerzo y que debe ser tratado lo antes posible para que no se convierta en crónico.

Consejos sobre Cómo Sentarse frente al Ordenador

Si debido a nuestro trabajo debemos permanecer durante mucho tiempo sentados frente al ordenador vamos a tener que aplicar unas técnicas posturales para que esta actividad no repercuta en nuestra columna vertebral o llegue a pinzar músculos por posiciones anormales mantenidas durante periodos largos de tiempo debido a nuestra actividad, por eso describimos a continuación la posición correcta frente al ordenador y las técnicas que demos emplear.

Sentarse frente a la computadora en una posición única, rí­gida y sin movimiento, es contraproducente para nuestra salud. Por eso que no existe una única posición adecuada para sentarse correctamente.

Existen posturas más saludables, que de forma conjunta con un buen espacio, un mobiliario adecuado, y una correcta iluminación pueden mejorar las dolencias derivadas de pasar mucho tiempo frente al ordenador.

Si estas trabajando varias horas con el ordenador es conveniente tomar descansos de 10 minutos cada hora y aprovechar para hacer estiramientos musculares de la parte superior del cuerpo, hombros, brazos, cuello y pectorales. Uno de los mejores consejos es el movimiento: levantarse, cambiar de postura hacen que nuestro tiempo frente a la computadora sea totalmente saludable.
La famosa regla de los noventa grados también es muy beneficiosa, hay que intentar mantener en noventa grados las diferentes articulaciones de nuestro cuerpo: codos, rodillas y cadera.
Además un correcto apoyo para dar estabilidad a la espalda es vital para un mayor confort y es una rutina que muchos descuidan.
Debemos sentarnos con la espalda recta, por lo que la silla debe ser ergonómica o si no lo es mantenernos en la posición adecuada. Deberemos sentarnos con la espalda apoyada en un respaldo que tenga desde 90º a 110º, que respete las curvas naturales de nuestro cuerpo y que al apoyar los brazos en los posabrazos lleve al mí­nimo los niveles de estrés en las articulaciones.
El tronco debe estar erguido verticalmente o levemente hacia atrás y las zonas lumbar y dorsal bajas tienen que estar apoyadas en el respaldo de la silla. Es importante que toda la postura sea erguida pero no tensa ni rí­gida.
Los ojos deben estar a la altura de la pantalla sin tener que esforzarnos para verla ni doblar el cuello hacia delante ni hacia atrás.
El brazo con el que manejamos el ratón debe estar en una posición mas baja que el hombro para que el brazo este relajado.

Fuente: http://fisiostar.com/

 

Un sistema inteligente integrado en textiles ayudará a detectar y prevenir caídas de las personas mayores

IBV y AITEX trabajan juntos en el proyecto de investigación INSTINTO financiado por IVACE y FEDER

El Instituto de Biomecánica (IBV) y el Instituto Tecnológico Textil (AITEX) trabajan juntos en el proyecto de investigación INSTINTO que tiene como objetivo desarrollar, al finalizar la segunda anualidad en 2017, un sistema basado en sensores integrados textiles que junto a una plataforma TIC sirvan para prevenir, monitorizar y proteger frente a las caídas a las personas mayores.

Esta iniciativa está financiada por el IVACE y cofinanciada por la UE a través de FEDER.

Durante esta primera anualidad, los investigadores han desarrollado diferentes prototipos para la obtención del sistema de prevención, detección y protección de caídas para personas mayores. Este sistema estará compuesto por un dispositivo integrado en textiles para la adquisición de señales biomecánicas, el software de comunicación con la plataforma web y la página (https://instinto.ibv.org) que permite el acceso a la información, tanto por parte del usuario como de los profesionales clínicos.

El sistema diseñado por INSTINTO, se integrará en elementos textiles, tales como camisas, pantalones, cinturones, etc. para medir las variables biomecánicas de la persona mayores y poder detectar si se produce un escenario o situación que pueda implicar un mayor riesgo de caída.

Durante 2016, el IBV ha identificado estos escenarios, así como las principales variables biomecánicas que pueden predecir el riesgo de caídas en personas mayores y qué tipo de sensores son los más indicados para llevar a cabo una medición fiable.
Además, se han llevado a cabo pruebas con personas mayores de 57 años para determinar una serie de medidas que suponen las bandas de normalidad de cada variable y depurar los algoritmos de detección y prevención de caídas.
Por su parte, AITEX ha focalizado sus esfuerzos en llevar a cabo el diseño y desarrollo de diferentes prototipos de textiles inteligentes mediante la integración de sensores y actuadores, capaces de medir dichas variables y minimizar lesiones en caso de producirse una caída.
A partir de los resultados obtenidos en la primera anualidad del proyecto, en 2017, se trabajará en la versión definitiva del sistema de prevención, detección y protección de caídas en personas mayores, la depuración de los algoritmos de cálculo y la validación completa del sistema.

Prevenir las caídas
Según indican los últimos estudios en este campo, entre el 10% y el 25% de los adultos mayores se ven afectados por condiciones de fragilidad, que afecta a un 50% de los mayores de 85 años. Se trata de una condición clínica en la cual existe un riesgo incrementado en la vulnerabilidad individual para desarrollar eventos adversos como dependencia y/o mortalidad cuando hay exposición a estresores.

Tal y como explica, David Garrido, director de innovación en Valoración Biomecánica del IBV, todos los estudios consultados nos señalan que “la población mayor es el segmento poblacional con mayor probabilidad de entrar en situación de fragilidad. De hecho, se calcula que en 2050 habrá en la UE un 70% más de personas mayores de 65 años, por lo que debemos innovar para aprender a gestionar y prevenir esta situación”.

El Instituto de Biomecánica (IBV) es un referente en el desarrollo de soluciones tecnológicas innovadoras dirigidas a la gestión socio-sanitaria de la fragilidad en Europa, utilizando aplicaciones de valoración biomecánica y monitorización a nivel de asistencia primaria y especializada.

Un ejemplo de aplicación, es el proyecto INSTINTO, el cual persigue el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas que minimicen las consecuencias de las caídas en la población mayor.

El presente proyecto pretende posicionar a la Comunitat Valenciana en un lugar referente en oferta de productos y servicios para mejorar la gestión del riesgo asociado a la fragilidad ayudando en la prevención de las caídas de las personas mayores.

Fuente: http://www.ibv.org/